Blog · Pianos y teclados

Pianos digitales para empezar: 88 teclas sin dramas

Manos tocando las teclas de un piano

Un piano digital decente cuesta más que una guitarra decente, y esa es la primera sorpresa de casi todo el mundo. La razón es sencilla: en una guitarra pagas madera; en un piano digital pagas ochenta y ocho mecanismos independientes que tienen que responder al peso de un dedo.

Entender qué se paga exactamente evita gastar de más y, sobre todo, evita gastar de menos y tener que comprar dos veces.

Las tres palabras que determinan el precio

  • 88 teclas. Es el teclado completo de un piano acústico. Con 61 puedes empezar, pero a partir del segundo año de estudio te faltarán notas en piezas normales.
  • Contrapesadas (o de martillo). Las teclas ofrecen resistencia, más en los graves que en los agudos, imitando el mecanismo real. Es lo que permite que tu técnica sirva cuando te sientes en un piano acústico.
  • Sensibles a la velocidad. Cuanto más fuerte pulsas, más suena. Lo tienen casi todos, pero conviene comprobarlo en los modelos más baratos.

La trampa más habitual

Muchos teclados anuncian «teclas con acción de piano» cuando en realidad son semicontrapesadas: llevan un muelle que ofrece algo de resistencia, pero no un martillo. Se nota enseguida al tocar legato. Si no aparece la palabra exacta —hammer action, martillo, contrapesado—, asume que no lo es.

Cuántas teclas necesitas de verdad

Ochenta y ocho si sabes que va en serio; sesenta y una si estás probando si hay afición. No hay mucho más matiz. El problema de las 61 no aparece el primer año —de hecho durante meses no notarás que faltan— sino en el segundo, cuando el repertorio empieza a usar los extremos del teclado.

Si dudas entre las dos opciones, la comparativa completa está en teclado o piano digital.

Cuánto cuesta cada escalón

Entre 380 y 480 €: entrada con teclas de martillo

Es el suelo real de un piano digital honesto. Aquí el Casio CDP-S110 destaca por algo que no aparece en ninguna comparativa de sonido: pesa 10,9 kilos y funciona con pilas. Si vives de alquiler y te mudas cada dos años, ese dato vale más que cualquier debate sobre el motor de sonido.

El Alesis Recital Pro es la alternativa más barata con teclas de martillo de verdad. Los altavoces son su punto flojo —suenan algo cajoneados— pero con auriculares cumple de sobra para los primeros años.

Entre 450 y 580 €: el estándar

El Yamaha P-45 lleva años siendo la respuesta por defecto y sigue siendo justa. No brilla en nada concreto; simplemente no falla en nada, y por eso se ve en escuelas de música por todas partes. Es el modelo contra el que comparamos todos los demás.

El Korg B2 se sitúa justo por encima y tiene a su favor un sonido de cola alemán muy convincente con auriculares. Buena opción si quieres algo más que el P-45 sin llegar a los 700 euros.

De 700 € en adelante: el salto que se oye

El Roland FP-30X monta 22 vatios de altavoces frente a los 12 del P-45, teclado PHA-4 con escape simulado y Bluetooth MIDI para aplicaciones de estudio. Es el primero de esta lista que llena una habitación sin sonar apretado.

Si ya sabes que el piano va a durar, comprar el FP-30X directamente sale más barato que comprar un P-45 y sustituirlo dos años después.

Comparativa de los modelos citados

ModeloTecladoAltavocesPesoPrecio orientativo
Casio CDP-S110Scaled Hammer2 × 8 W10,9 kg380–460 €
Alesis Recital ProMartillo2 × 20 W12,8 kg400–480 €
Yamaha P-45GHS contrapesado2 × 6 W11,5 kg450–540 €
Korg B2NH contrapesado2 × 15 W11,4 kg480–580 €
Roland FP-30XPHA-4 estándar2 × 11 W14,8 kg700–850 €

Lo que no viene en la caja

Casi todos estos pianos incluyen un pedal de plástico tipo interruptor. Funciona, pero se desliza por el suelo y no permite pedal a medias. Un pedal damper con carcasa metálica cuesta entre 25 y 40 euros y es la primera mejora que recomendamos a cualquiera que lleve tres meses tocando.

  • Una banqueta regulable (40–70 €). La altura correcta previene lesiones y mejora la técnica más de lo que parece.
  • Un soporte estable en X o en Z. La mesa del comedor no vale: vibra.
  • Auriculares cerrados si vives con más gente. Es la diferencia entre practicar media hora o dos.

Entonces, ¿cuál compro?

Para la inmensa mayoría: Yamaha P-45. Si te mudas a menudo, Casio CDP-S110. Y si ya tienes clases apalabradas y sabes que esto va en serio, salta directamente al Roland FP-30X y ahórrate la segunda compra.

Los enlaces a Amazon de esta página son enlaces de afiliado. Si compras a través de ellos, SoloSonidos recibe una pequeña comisión sin coste adicional para ti. Eso no cambia lo que recomendamos: así trabajamos.

Yamaha P-45

Yamaha P-45 Mejor para empezar

88 teclas contrapesadas por menos de lo que cuesta arrepentirse. El estándar contra el que comparamos todos los demás.

450 – 540 € Ver precio actual
Casio CDP-S110

Casio CDP-S110 El más ligero

Pesa 10,9 kg y funciona con pilas. Si vives de alquiler y te mudas cada dos años, este detalle vale más que cualquier especificación.

380 – 460 € Ver precio actual
Korg B2

Korg B2

Tacto natural y un sonido de cola alemán muy convincente con auriculares. Buen puente entre el P-45 y la gama de 800 euros.

480 – 580 € Ver precio actual
Roland FP-30X

Roland FP-30X El salto definitivo

Motor SuperNATURAL y 22 vatios de altavoces: es el primero de esta lista que llena una habitación de verdad. Si sabes que vas a seguir, empieza aquí.

700 – 850 € Ver precio actual

Preguntas frecuentes

¿Sirven 61 teclas para empezar?

Para los primeros meses, sí. A partir del segundo año de estudio aparecen piezas que usan los extremos del teclado y te quedarás sin notas. Si el presupuesto lo permite, empieza directamente con 88.

¿Qué diferencia hay entre un piano digital y un teclado?

El piano digital tiene 88 teclas contrapesadas y busca imitar el tacto de un acústico. El teclado tiene teclas ligeras, más sonidos y ritmos, y está pensado para arreglos y acompañamiento, no para técnica pianística.

¿Puedo aprender con auriculares todo el tiempo?

Sí, y de hecho es una de las grandes ventajas del piano digital. Usa auriculares cerrados y un volumen moderado; oír bien los matices es parte del aprendizaje.

¿Necesito conexión MIDI o Bluetooth?

No es imprescindible, pero abre la puerta a aplicaciones de aprendizaje y a grabar en el ordenador. Si dudas entre dos modelos parecidos, el que tenga USB-MIDI envejecerá mejor.

Ver todos los instrumentos de esta familia